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Respuestas fisiológicas, de salud y producción de las vacas lecheras complementadas con un ingrediente alimentario inmunomodulatorio durante el periodo de transición

Respuestas fisiológicas, de salud y producción de las vacas lecheras complementadas con un ingrediente alimentario inmunomodulatorio durante el periodo de transición

Las vacas que recibieron OMN tuvieron un mayor (P = 0.04) porcentaje de células PMN en la población celular endometrial que las vacas CON (12.2 vs. 3.9%, respectivamente; EEM=2.9). Otros han usado la técnica de citocepillado y el subsecuente conteo de células PMN como indicadores de endometritis en vacas lechero (Dubuc et al; Madoz et al.), y relacionaron positivamente el conteo de células PMN con las concentraciones plasmáticas de haptoglobina y disminución en la producción de leche (Burke et al). Sin embargo, en el presente experimento, las vacas con OMN tuvieron mayor producción de leche y concentraciones séricas similares de haptoglobina en comparación con las vacas CON, a pesar de las diferencias en células PMN por el tratamiento.

Uno de los bene cios inmunológicos basados en células atribuidos a OMN es el incremento en la expresión de L-selectina de ARNm en leucocitos (Wang et al; Ryman et al.), una molécula de adhesión que permite a los leucocitos migrar de los capilares a los tejidos infectados para fagocitar y matar bacterias (Abbas y Lichtman). Por lo tanto, se puede especular que el mayor porcentaje de células PMN detectadas en las vacas con OMN no representan un aumento en la incidencia de endometritis, pero indican una mayor capacidad de migración de leucocitos al endometrio, en comparación con las cohortes CON. En consecuencia, Yasui et al., sugieren que la in ltración temprana de PMNL al útero posparto puede indicar una función inmunológica robusta y un factor importante para reducir la incidencia subsiguiente de endometritis en vacas lecheras. 

Para apoyar este último razonamiento, las vacas con OMN y CON se clasificaron según el porcentaje promedio (d 30 y 46) de células PMN durante el experimento y se clasi caron como ≥6 o <6% células PMN, un criterio usado antes para endometritis citológica (Burke et al; Dubuc et al). La producción de leche equivalente maduro a 305 d previa tampoco fue una covariable signi cativa en este análisis (P = 0.35) y, por lo tanto, se eliminó del modelo estadístico. Se detectó una interacción tratamiento × grupo PMN × día (P = 0.04; Figura 2) para producción de leche. Comenzando en el DEL 14, con frecuencia, la producción de leche en vacas CON con ≥6% células PMN era reducida (P<0.05) versus vacas CON con <6% de células PMN, así como versus vacas complementadas con OMN con ≥6 o <6% células PMN (producción de leche promedio del d 14 a 46 DEL = 25.7, 29.9, 31.4 y 32.1 kg/d, respectivamente; EEM=1.5). Además, la producción de leche de vacas CON con ≥6% células PMN fue similar (P ≥ 0.21) en comparación con la producción de leche de ambos grupos complementados con OMN. Dado que la infección uterina altera la producción de leche (Lewis; Sheldon y Dobson), estos resultados corroboran que las diferencias de tratamiento sobre el porcentaje de células PMN era indicativas de una mayor respuesta en vacas que reciben OMN. Además, estos resultados indican que los efectos del tratamiento detectados para producción de leche (Cuadro 3 y Figura 1) fueron afectados, en gran medida, por la productividad de las vacas CON con ≥6% células PMN, sugiriendo que el administrar OMN incrementa la producción de leche al mejorar la inmunocompetencia posparto en vacas lecheras. 

 

 

 

 

 

Cuando hay un estímulo patógeno, como la inoculación de LPS, el sistema inmune innato inicia diversas reacciones con el n de controlar o eliminar la infección (Abbas y Lichtman). Éstas incluyen la síntesis de citocinas proinflamatorias tales como FNTα de leucocitos y un aumento subsecuente de la temperatura corporal y síntesis hepática de proteínas de fase aguda, incluyendo haptoglobina (Carroll y Forsberg). En consecuencia, se detectaron efectos del tiempo (P < 0.01) para temperatura vaginal, FNTα sérico y haptoglobina sérica durante el periodo de desafío con LPS (Figura 3), indicando que la administración de LPS provocó las respuestas inmunológicas innatas esperadas (Carroll y Forsberg), como las reportaron otros (Carroll et al; Rodríguez et al). Además, se detectó una interacción tratamiento × hora (P = 0.03) por la concentración sérica de FNTα, que fue mayor (P ≤ 0.04) para las vacas con OMN que para las vacas CON a las 1, 2 y 3 h con respecto a la administración de LPS (Figura 3). Se detectó un efecto del tratamiento para la concentración sérica de haptoglobina que fue mayor (P = 0.04) en vacas con OMN que en las vacas CON, durante todo el periodo de desafío con LPS (212 vs. 94 μg/ml, respectivamente; EEM = 38). Sin embargo, la concentración sérica de haptoglobina sólo fue mayor (P ≤ 0.05) en vacas con complemento de OMS versus vacas CON de las 36 a 72 h después de inocular LPS (Figura 3), cuando se espera que la haptoglobina sérica llegue a un pico por la administración de LPS (Rodríguez et al.), aunque la interacción tratamiento × hora no fue significativa (P=0.50). Apoyando nuestros resultados, Sánchez et al., y Burdick Sánchez et al; informaron, además, aumento en la reacción de fase aguda en bovinos de carne que recibieron OMN y la administración de LPS. Por lo tanto, la complementación con OMS aumenta las reacciones inmunológicas innatas iniciadas al administrar LPS, con el fin de restaurar la homeostasis (Abbas y Lichtman). Estos resultados concuerdan con los bene cios inmunológicos atribuidos a OMS por otros (Wang et al; Ryman et al.), incluyendo los efectos del tratamiento detectados aquí para el porcentaje de células PMN en el endometrio. 

Como se mencionó antes, la temperatura vaginal aumentó (P < 0.01) para ambos tratamientos después de administrar LPS (Figura 3), pero no se detectaron diferencias (P = 0.29) entre tratamientos (38.82 vs. 38.95°C para vacas con OMS y CON, respectivamente; EEM = 0.08). Aunque la interacción tratamiento × hora no fue significativa (P = 0.59), las vacas con OMN tuvieron menor temperatura vaginal (P ≤ 0.05) de 1.5 a 3.5 h después del reto con LPS (Figura 3), cuando se espera que aumente mucho por la administración de LPS (Carroll et al; Rodríguez et al). Estos resultados no concuerdan con las diferencias de tratamiento reportadas para el FNTα y haptoglobina, dado que la temperatura corporal se regula a la alza por la citocina proin amatoria y las respuestas subsiguientes en proteína de fase aguda (Carroll y Forsberg ). Sin embargo, Sánchez et al., informaron también, una reducción en la temperatura vaginal de vaquillas Brahman que recibieron inoculación de LPS y complemento de OMN, en comparación con sus cohortes sin complemento.

 

De hecho, hay evidencia de que OMN puede tener un rol en la termorregulación de vacas lecheras en lactación bajo condiciones de calor (Hall et al.), lo que puede ayudar a entender la reducción (P ≤ 0.05) de la temperatura vaginal de vacas con OMN versus las vacas CON en las horas siguientes a la administración de LPS. Dado que se sabe que la temperatura corporal regresa a la línea de base 12 h después de la administración de LPS (Reuter et al; Carroll et al; Rodríguez et al.), el ITH ambiental y la temperatura vaginal registradas aquí de las 24 a 120 h con respecto a la inyección de LPS se usaron para tratar esta teoría. Las vacas se clasi caron como sufriendo estrés por calor si su temperatura vaginal era ≥39.1 (Vasconcelos et al); durante los periodos en que el ITH era >68 (Zimbleman et al). 

Durante el periodo de reto con LPS, las vacas de ambos grupos estuvieron expuestas a ITH >68 por 56.3h, aunque las vacas con OMN tuvieron menos (P=0.05) tiempo con temperatura vaginal ≥39.1 en comparación con las cohortes CON (10.1 vs. 20.2 h, respectivamente; EEM = 3.5). Se detectaron tendencias (P ≤ 0.09) para la temperatura vaginal media (38.84 vs. 39.10°C para vacas con OMN y CON, respectivamente; EEM = 0.11) y porcentaje de tiempo con temperatura vaginal ≥39.1 (18.3 vs. 36.7% para vacas con complemento de OMN y CON, respectivamente; EEM = 8.0) cuando el ITH era >68. 

En conjunto, estos resultados implican que la complementación con OMN afectó la termorregulación de las vacas lecheras bajo estrés por calor, lo que puede ayudar a explicar las diferencias por tratamiento en temperatura vaginal en las 4 h siguientes a LPS. No obstante, nuestro experimento no se diseñó para evaluar, de manera apropiada, estas variables y se requiere más investigación para determinar las capacidades termorregulatorias potenciales de OMN. 

En conclusión, administrar OMN a las vacas lecheras en transición no afectó las respuestas metabólica y de proteína de fase aguda desatadas por el parto y el inicio de la lactación, pero incrementó la producción de leche, el porcentaje de células PMN en el endometrio, así como la respuesta del FNTα y haptoglobina al administrar LPS. Además, hay evidencia de que la complementación con OMN afectó la termorregulación de las vacas lecheras bajo condiciones de estrés por calor, aunque se necesita más investigación para validar bien esta teoría. 

También, se necesita investigación adicional para evaluar los efectos de OMN complementario sobre las respuestas de salud, reproductiva y productiva de las vacas lecheras en distintos escenarios de manejo, incluyendo vacas Holstein con sistemas de alimentación basados en dietas integrales. 

No obstante, nuestro experimento indicó que la complementación con OMN mejora la inmunocompetencia de las vacas lecheras en transición, dando lugar a un mayor desempeño. Por lo tanto, administrar OMN durante el periodo de transición parece ser un abordaje efectivo para mejorar el bienestar de la vaca y la productividad en los sistemas de producción lechera. GI 

AGRADECIMIENTOS 

La Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (São Paulo, Brasil) proporcionó apoyo nanciero a A. P. Brandão (beca # 2015/05536-1) y T. Leiva (beca # 2014/14512-6). 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: A. P. Brandao , R. F. Cooke , F. N. Corrá , M. B. Piccolo , R. Gennari , T. Leiva , J. L. M. Vasconcelos, Phibro Animal Health Corporation 

Modificado por última vez enMartes, 20 Junio 2017 10:57
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